Una intensa inundación repentina afectó el Parque Nacional del Gran Cañón en Estados Unidos, dejando un saldo preliminar de hasta 15 personas desaparecidas y obligando a la evacuación de al menos 62 excursionistas. El Servicio de Parques Nacionales y el Departamento de Seguridad Pública de Arizona coordinaron traslados aéreos para poner a salvo a los campistas afectados en la zona del cañón Bright Angel y Phantom Ranch. Las severas lluvias registradas desde el sábado destruyeron la totalidad de los puentes peatonales del arroyo local, bloqueando los accesos terrestres principales.
Las precipitaciones torrenciales provocaron un crecimiento drástico en el cauce de los ríos, generando arrastre de escombros y estructuras metálicas que obligaron al cierre de la navegación sobre el río Colorado. Testigos y visitantes evacuados relataron cómo el lodo invadió los senderos principales mientras los guardabosques emitían órdenes inmediatas de desalojo. Hasta la tarde del domingo no se confirmaron personas lesionadas ni víctimas mortales, mientras las corporaciones de rescate mantienen activa la línea telefónica 888-653-0009 para recibir información sobre mochileros no localizados.
El Servicio Meteorológico advirtió que el riesgo de desastre continúa debido a pronósticos de nuevas tormentas durante la noche y las primeras horas del lunes. Las autoridades del parque nacional alertaron a la población circundante sobre el peligro latente de desprendimientos de rocas, deslaves y alteraciones en los senderos turísticos. Con una afluencia superior a los 4 millones de visitantes anuales, las brigadas de emergencia continúan sobrevolando las cañadas para ubicar a posibles sobrevivientes y completar el desalojo preventivo de las áreas de mayor vulnerabilidad.

